Genesis 1971

Traducciones de Lirics Progresivas

Genesis - Nursery CrymeGENESIS - CRIMEN EN LA GUARDER�A (1971)
 
Tony Banks - �rgano, melotr�n, piano, piano el�ctrico, guitarra de 12 cuerdas, voces
Michael Rutherford - Bajo, bajo de pedales, guitarra de 12 cuerdas, voces
Peter Gabriel - Voz principal, flauta, bater�a de bajo, pandereta
Steve Hackett - Guitarra el�ctrica y de 12 cuerdas
Phil Collins - Bater�a, voces, percusi�n

Traducciones
 
Notas
 
 
   Traducido por:   Fernando Higa
 
Arriba   La Cajita Musical

Toca,  viejo King Cole, que yo te acompa�ar�
todos tus sentimientos parecen tan lejos de mi
apenas me importan ahora.

Y la ni�era te contar� mentiras de un reino m�s all� de los cielos
pero estoy perdido dentro de este medio mundo
apenas me importa ahora.

Toca mi canci�n, aqu� est� otra vez
toca mi canci�n, aqu� est� otra vez.

S�lo un poco, s�lo un poco m�s de tiempo
tiempo para vivir el resto de mi vida.

Toca mi canci�n, aqu� est� otra vez
toca mi canci�n, aqu� est� otra vez.

El viejo King Cole era un viejo alegre
y era un viejo alegre
ped�a su pipa, y ped�a su taz�n
y llamaba a sus tres violinistas
golpea el reloj, tic toc
sobre la repisa de la chimenea
y quiero, y siento, y s�
y toc� la pelota.

Ella es una dama, ella tiene tiempo
cepilla hacia atr�s tu pelo
y d�jame ver tu cara
ella es una dama, ella es m�a
cepilla hacia atr�s tu pelo
y d�jame ver tu carne.

Llevo demasiado tiempo esperando
y todo este tiempo ha pasado de largo
apenas me importa ahora.

Ah� est�s t� con esa expresi�n fija
dudando de todo lo que tengo que decir.

�Por qu� no me tocas?, t�came
�Por qu� no me tocas?, t�came, t�came
Ahora, ahora, ahora, ahora, ahora
ahora, ahora, ahora, ahora, ahora.

Arriba   Para Amigos Ausentes
 
El domingo a las seis cuando cierran las dos puertas
una pareja de viudos siguen all� sentados
pregunt�ndose si llegaron tarde a la iglesia
y hace fr�o, as� que se abrochan los abrigos
y cruzan el c�sped, siempre son los �ltimos.

Paseando junto a los columpios cerrados con candado
el tiovivo sigue girando, m�s all� ven a una ni�a
con un cochecito en su camino a casa.

En la arcada el cura les saluda cort�smente
inclinando la cabeza. �l est� cerca a Dios
recordando los d�as de cuando eran cuatro en vez de dos
los a�os parecen tan pocos
las cabezas se inclinan para una oraci�n
por los amigos que no est�n all�.

Dejando dos peniques en el plato
se apresuran por el sendero y cruzan la puerta
esperando subir el autob�s
que baja por la calle sin prisa.

Arriba   El Regreso del Hogweed Gigante

Giran y giran, nada puede detenerlas
junto a los r�os y canales crece su poder
elim�nalas, debemos destruirlas
se infiltran en las ciudades con su espeso
y oscuro color de aviso.

Son invencibles, parecen inmunes a todo nuestro ataque herbicida.

Hace tiempo en las colinas de Rusia, un explorador victoriano encontr�
junto a un pantano al regio Hogweed lo captur� y se lo llev� a casa.

La criatura bot�nica se despierta buscando venganza, la bestia real no olvida
El regres� a Londres y regal� el Hogweed a los jardines reales de Kew.

No perdamos tiempo, se est�n acercando
de prisa, debemos protegernos y encontrar alg�n refugio
ataquemos de noche, est�n indefensos
necesitan el sol para fotosintetizar su veneno.

A�n son invencibles, a�n son inmunes a todo nuestro poder herbicida.

Los elegantes caballeros del campo cultivaron algunos jardines
en los que inocentemente plantaron al Hogweed Gigante por todo el pa�s.

La criatura bot�nica se despierta buscando venganza
la bestia real no olvid� pronto escaparon expandiendo su semilla,
prepar�ndose para un ataque furioso amenazando a la raza humana.

EL BAILE DEL HOGWEED GIGANTE

El poderoso Hogweed se ha vengado
los cuerpos humanos pronto conocer�n nuestra ira
matadlos con vuestros filamentos de Hogweed
Heracleum Mantegazziani.
 
Arriba   Siete Piedras

O� al anciano contar su historia:
El hojalatero, solo en la tempestad
y desesperado, aparta las hojas bajo un �rbol
siete l�pidas yacen en la tierra
dentro de la s�tima casa se hallaba un amigo
y los cambios sin consecuencias
no recoger�n las riendas de ning�n sitio.

Marineros, en peligro en el mar
entre las olas se asoma una roca, pr�xima,
todav�a invisible, ven volando una gaviota
el capit�n gira el barco sin preguntar
y los cambios sin consecuencias
no recoger�n las riendas de ning�n sitio.

La desesperaci�n que cansa al mundo hace re�r al anciano
la risa del mundo s�lo le aflige, cr�ele
el gu�a del anciano es el azar
o� al anciano contar su historia:

El granjero que no sabe cuando sembrar
consulta al anciano apretando dinero en su mano
y encogi�ndose de hombros el anciano sonri�
cogi� el dinero y dej� al granjero furioso
y los cambios sin consecuencias
no recoger�n las riendas de ning�n sitio.

La desesperaci�n que cansa al mundo hace re�r al anciano
la risa del mundo s�lo le aflige, cr�ele, el gu�a del anciano es el azar.
  
Arriba   Harrold el Barril

Noticias:
Un famoso propietario de un restaurante de bognor
desapareci� esta ma�ana temprano
fue visto por �ltima vez con un abrigo de color rat�n
adecuadamente camuflado le vieron coger un tren.

Hombre de la calle:
"Y padre de tres hijos,  �es odioso!   �Qu� acci�n tan vergonzosa!"
Harold el Barril se cort� los dedos de los pies y los sirvi� en el t�
"No puedes ir lejos"."No puedes ir lejos"
"No tiene una pierna donde apoyarse"."No puede ir lejos"

Hombre en el lugar de los hechos:
"Estoy en un portal de la plaza principal, la tensi�n est� subiendo
hay una inquieta multitud de gente iracunda m�s de lo que nunca se ha visto".

El concejal:
"Hemos tenido que reforzar las medidas de seguridad"

Se traslada la emisi�n al ayuntamiento, el alcalde est� a punto de hablar

El alcalde:
"Hombre sospechoso, no puedes durar mucho, el p�blico brit�nico est� con nosotros".

El p�blico brit�nico:
"No puedes durar mucho"
"No puedes durar mucho"
"Dec�an que no era de fiar, su hermano era igual"
"No puedes durar mucho"

Harold: "Si pudiera irme lejos de aqu�
navegar�a en una barca por el mar
pero estoy en la repisa de una ventana
con el mundo a mis pies
arriba en la ventana
�Miren la ventana!".

Sr. Plod: "Podemos ayudarte"
Coros de Plod: "Podemos ayudarte"
Sr. Plod: "Somos tus amigos si bajas y hablas con nosotros, hijo"

Harold: "Deben estar bromeando, dense un salto".

La multitud fue haci�ndose m�s fuerte y nuestro Harold m�s d�bil
hacia adelante, hacia atr�s, oscilando de un lado a otro temiendo lo peor
llamaron a su madre a escena en la repisa junto a �l
su madre le hizo una �ltima s�plica.

Sra. Barril de 67 a�os:
"Sal de la repisa, si tu padre te viera estar�a muy, muy, muy enfadado"
"No puedes saltar". "No puedes saltar"
"Tienes la camisa sucia y aqu� hay un hombre de la BBC"
"No puedes saltar"

Sr. Plod: "Podemos ayudarte"
Coros de Plod: "Podemos ayudarte"
Sr. Plod: "Somos tus amigos si bajas y hablas con nosotros, hijo"

Harold: "Deben estar bromeando dense un salto".

Arriba   Arlequ�n
 
Lleg� la noche y la niebla disolvi� los �rboles
y en la luz rota los colores vuelan, desvaneci�ndose.

P�lida y fr�a, mientras figuras llenan el claro
gris es la telara�a que tejen, y tejen, y tejen.

A trav�s de la llama a�n persiste el verano
aunque tus im�genes pronto se har�n pedazos.

Todo, siempre lo mismo
pero ah� aparecen en las sombras del amanecer
aunque tus ojos est�n apagados
todos los fragmentos del cielo.

Hubo una vez una cosecha en esta tierra
siega desde el cielo turquesa, arlequ�n, arlequ�n.

Bailando en grupo tres ni�os llenan el claro
suya era la risa en el arroyo ondulante, y mientras tanto
cierra la puerta, la imagen se desvanece otra vez
en las llamas de la luz del fuego.

Todo, siempre lo mismo
pero ah� aparecen en las sombras del amanecer
aunque tus ojos est�n apagados
todos los fragmentos del cielo.

Todo, no est� perdido y la luz aparece en las sombras del amanecer
cuando tus ojos puedan ver ordena los fragmentos,
col�calos de nuevo, col�calos de nuevo.

Arriba   La Fuente de Salmacis

Desde un denso bosque de altos y oscuros pinos
emerge el monte Ida, como una isla
dentro de una gruta secreta, las ninfas guardaban un ni�o
Hermafrodita, hijo de dioses, tan temeroso de su amor.

Mientras el amanecer va ganando el cielo el cazador ve una gacela
en su deseo de conquista se ve de pronto en un claro desconocido.

Hermafrodita: "� D�nde est�s, padre m�o? dale sabidur�a a tu hijo".

Narrador: "No pudo ir m�s lejos, perdido, fue guiado por el sol".

Y mientras desfallec�an sus fuerzas era un lago reluciente
una sombra en las verdes profundidades oscuras
perturb� la extra�a tranquilidad.

Salmacis: "Las aguas se han alterado alguna criatura ha sido molestada".

Narrador: "Las aguas se han alterado, la reina n�yade Salmacis ha sido molestada".

Cuando se precipit� para saciar su sed una fuente brot� ante �l
y mientras su c�lido aliento rozaba la fresca niebla una voz l�quida le habl�
"Hijo de los dioses, bebe de la fuente".

El agua sab�a extra�amente dulce detr�s de �l la voz le llam� otra vez
se gir� y la vio, en un manto de niebla, sola y mientras la miraba,
sus ojos se llenaban con la oscuridad del lago.

Salmacis: "Seremos uno nos uniremos en uno"

Narrador: "Ella quer�a que fuesen uno pero �l no sent�a lo mismo".

Hermafrodita: "Al�jate de mi, mujer de sangre fr�a, tu sed no es la m�a".

Salmacis: "Nada har� que nos separemos, o�dme, oh dioses"

Una calma sobrenatural descendi� del cielo y entonces su carne y huesos
se mezclaron de manera extra�a para siempre unidos en un solo ser.

La criatura se arrastr� hasta el lago y una voz d�bil se oy�
"Y yo suplico, s�, suplico, que todos los que toquen esta fuente
puedan compartir mi destino".

Salmacis: "Somos uno, somos uno"

Narrador: "Los dos ahora son uno, el semidios y la ninfa son ahora uno"

Ambos dieron todo lo que ten�an
por fin se ha cumplido el sue�o de un amante
para siempre inm�viles bajo el lago.
 
  

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